El mercado de los SUV de tamaño medio recibe con fuerzas renovadas al Honda Passport 2026, una apuesta que, aunque comparte ADN con el conocido Pilot, logra forjar su propia identidad. Tras un ciclo de vida que abarcó desde 2019 hasta 2025, esta nueva generación se presenta no como un simple lavado de cara, sino como una evolución profunda pensada para quienes el Honda CR-V se les queda pequeño y el Pilot les resulta excesivamente familiar o voluminoso.
Una propuesta mecánica robusta y tradicional
En un ecosistema automotriz que parece obsesionado con la hibridación y los motores pequeños turboalimentados, Honda decide mantener la nobleza de su motor V6 de 3.5 litros. Con una entrega de 285 caballos de fuerza y 262 libras-pie de torque, el Passport no busca romper récords de velocidad, sino ofrecer esa entrega de potencia lineal y fiable que tanto aprecian los conductores de la vieja escuela.
La gran mejora viene de la mano de su transmisión automática de 10 velocidades, que sustituye a versiones anteriores para gestionar de forma más eficiente el par motor, especialmente cuando se activa la tracción integral (AWD), que ahora viene de serie en toda la gama. Esto refuerza su enfoque “aventurero”, permitiendo que el vehículo se sienta más capaz fuera del asfalto sin sacrificar la suavidad en entornos urbanos.
Interior: Priorizando la ergonomía sobre la distracción
Uno de los puntos donde más destaca este rediseño es en la filosofía de su habitáculo. Mientras otros fabricantes eliminan botones físicos en favor de pantallas minimalistas pero poco prácticas, Honda ha escuchado al usuario. El Passport 2026 mantiene mandos físicos para el climatizador y funciones vitales, lo que permite una operación intuitiva sin desviar la vista del camino.
A nivel de espacio, la ausencia de una tercera fila de asientos se traduce en una libertad de movimiento excepcional para los cinco ocupantes. La capacidad de carga es, sencillamente, líder en su clase:
- 44 pies cúbicos de volumen tras la segunda fila.
- Hasta 83.8 pies cúbicos con los asientos abatidos.
No obstante, no todo es perfecto. Un detalle que podría mejorar es la falta de reclinación en los asientos traseros, una característica que muchos rivales ya incorporan y que añade un extra de confort en viajes largos.
Tecnología y conectividad de última generación
El salto tecnológico es notable. Se acabaron los días en los que había que pagar por el acabado más alto para tener una buena pantalla. Ahora, desde el modelo base RTL hasta el TrailSport Elite, encontramos una pantalla táctil de 12.3 pulgadas con integración nativa de Google. Esto significa que Google Maps y el asistente de voz funcionan de forma fluida y orgánica, permitiendo incluso proyectar la navegación en el cuadro de instrumentos digital de 10.2 pulgadas.
Comportamiento dinámico y seguridad
En carretera, el Passport se comporta con la estabilidad característica de Honda. Es ágil en ciudad, aunque en maniobras de adelantamiento a altas velocidades se echa de menos un poco más de “nervio” del motor V6. Un punto a vigilar es el ángulo muerto provocado por los anchos pilares traseros, un sacrificio estético del nuevo diseño anguloso que se compensa, afortunadamente, con el sistema de cámaras de visión panorámica y la suite Honda Sensing de serie.
El paquete de seguridad es sumamente completo, destacando un control de crucero adaptativo que ahora interviene de forma mucho más suave y natural, evitando esos frenazos bruscos que suelen molestar en sistemas de generaciones anteriores.
¿Para quién es el Honda Passport 2026?
Con un precio que arranca en los US $47,936 y un consumo estimado de 18 MPG en ciudad y 23 MPG en carretera, el Passport se sitúa como una opción de nicho pero muy lógica. Es el vehículo ideal para quienes priorizan el espacio de carga, la durabilidad de un motor V6 probado y una estética robusta que se aleja de los SUV urbanos convencionales. Es, en esencia, una herramienta de aventura con la sofisticación necesaria para el uso diario.











