Algunas marcas automovilísticas nos dejan boquiabiertos al lanzar modelos de altísimo costo que rivalizan con los más exclusivos de la industria. No es raro que veamos deportivos cuyo precio se asemeja al de un Porsche o un Ferrari, e incluso, en algunos casos, superando esa cifra.
¿Vale la pena un deportivo sin sello de lujo?
Las marcas generalistas, aquellas que normalmente se enfocan en la producción masiva de vehículos accesibles, a veces deciden arriesgarse y crear modelos que se alejan de su oferta habitual. Esto plantea una pregunta: ¿realmente vale la pena? Muchos se cuestionan si un deportivo de una marca que no es de lujo puede competir en el mismo terreno que los íconos del automovilismo. Sin embargo, otros encuentran en estas apuestas una oportunidad irresistible.
1. Ford Mustang GTD
El Ford Mustang GTD es un claro ejemplo de lo que puede lograrse cuando una marca se atreve a innovar. Este modelo se presenta como el Mustang más potente y rápido jamás creado, con un precio de 398.500 euros. Esto lo coloca en una liga comparable a la de modelos como el Lamborghini Revuelto, y supera en más de 100.000 euros al Porsche 911 GT3 RS, conocido como el rey entre los deportivos homologados para uso en carretera.
Bajo el capó, encontramos un impresionante motor V8 que genera 800 CV y 900 Nm de par, con las siglas GTD haciendo referencia a la categoría de competición IMSA. Su diseño no se limita solo a la mecánica; el Mustang GTD ha sido reimaginado, siendo más ligero gracias al uso de fibra de carbono. Además, incorpora tecnología de competición derivada del Mustang GT3, lo que resulta en un vehículo no solo de alto rendimiento, sino también de gran atractivo visual.
2. Lexus LFA
Al hablar del Lexus LFA, nos referimos a uno de los deportivos más destacados que se han producido en el siglo XXI. Esta obra maestra automovilística tiene su origen en Akio Toyoda, presidente de Toyota, quien inicialmente pensó en un concepto para la marca madre. Sin embargo, no encajaba con los planes de la empresa a comienzos del milenio.
El proyecto comenzó en 2003, en un proceso de desarrollo que se llevó a cabo casi en secreto, y finalmente el Lexus LFA se reveló al mundo en el Salón del Automóvil de Ginebra en 2010. Este vehículo cuenta con un motor V10 de 4.8 litros que produce 552 CV y 480 Nm de par a 6.800 rpm.
3. Honda NSX
En el ámbito de los deportivos, el Honda NSX no se queda atrás. Este modelo legendario ha sido aclamado por su diseño aerodinámico y su impresionante capacidad de respuesta. Desde su lanzamiento, ha generado seguidores leales y ha demostrado que las marcas generalistas pueden competir con acreditadas casas de lujo.
Los ingenieros de Honda han logrado equilibrar potencia y sofisticación, creando un vehículo que no solo es rápido, sino también ágil y fácil de manejar, incluso para aquellos nuevos en el mundo de los deportivos. Convirtiéndose en una opción visceral para quienes buscan emociones detrás del volante sin tener que comprometer su presupuesto en una marca de renombre.
4. Ford GT
En la misma línea de autos que combinan exclusividad y rendimiento, encontramos el Ford GT. Presentado inicialmente en enero de 2015, este icónico deportivo no solo es un maravilloso conjunto de ingeniería, sino que también se alza como un campeón, habiendo ganado las 24 Horas de Le Mans en 2016 con la versión de competición.
Con un stock limitado a 1.350 unidades, el GT se ofrecía a un precio base de medio millón de dólares, aproximadamente 440.000 euros. Bajo su capó se encontraba un potente motor V6 de 3.5 litros con doble turbocompresión, heredado de la participación de Ford en el campeonato de carreras TUDOR United SportsCar Championship de 2014. Con 655 CV, el Ford GT prometía no solo velocidad, sino una experiencia de conducción inolvidable.
5. Renault 5 Turbo 3E
El Renault 5 Turbo 3E es una pieza fascinante en la evolución de la automoción, fusionando nostalgia y modernidad. Este modelo, que rinde homenaje al icónico “culo gordo”, ha sido reinventado para el mundo actual, presentándose como un vehículo totalmente eléctrico. Con una impresionante potencia de 540 CV y tracción trasera, acelera de 0 a 100 km/h en tan solo 3,5 segundos, dejando claro que aún puede ofrecer emociones intensas detrás del volante.
La exclusividad es una de sus características más emocionantes: solo se producirán 1.980 unidades de este modelo. El precio inicial de 155.000 euros para los primeros 500 ejemplares refleja tanto su singularidad como la estrategia del fabricante por posicionarse en el segmento premium de los superdeportivos eléctricos.











