Ser piloto de Fórmula 1 conlleva privilegios al alcance de muy pocos. Más allá del prestigio y las millonarias cifras en el contrato, los grandes ases del automovilismo disfrutan de la ventaja de probar y coleccionar los mejores deportivos del planeta antes que nadie. Lo habitual es verlos al volante de los modelos oficiales de sus respectivas escuderías; sin embargo, las normas no escritas del motor a veces se rompen de la forma más inesperada. Esto es justo lo que ha sucedido con Fernando Alonso, pillado in fraganti conduciendo una joya de la competencia.
El bicampeón mundial asturiano, actual estandarte del equipo Aston Martin, ha revolucionado las calles de Montecarlo al ser cazado a los mandos de un purasangre italiano: un espectacular Ferrari 512 TR, uno de los miembros más codiciados de la mítica saga Testarossa.
La “cazada” en el Principado y el vínculo con Maranello
El avistamiento se produjo de manera totalmente casual en una de las curvas más emblemáticas del circuito urbano monegasco, un punto de peregrinaje habitual para los spotters y aficionados que buscan fotografiar superdeportivos de alta gama. Para sorpresa de todos los presentes, el bólido que doblaba la esquina era conducido por el propio Alonso.
La casualidad ha querido que esta aparición se produzca apenas unos días después de que Ferrari presentara el nuevo superdeportivo híbrido enchufable de la familia. A pesar de las recientes novedades de Maranello, el asturiano ha preferido deleitarse con la conducción analógica de un clásico de los años noventa.
Así es el Ferrari 512 TR: Un mito de los noventa
Presentado en 1991 como la evolución directa del icónico Testarossa, el 512 TR (cuyo nombre responde al código de su cilindrada de 5 litros, sus 12 cilindros y las siglas TR de Testarossa) mejoró en todos los apartados a su predecesor manteniendo la esencia pura de la época dorada de los deportivos.
Diseño y aerodinámica
En el plano estético, recibió sutiles modificaciones en el frontal y la zaga, rediseñando las rejillas del capó y adoptando nuevas llantas. Una de las diferencias visuales más notables se encuentra en el lateral, donde el panel entre los pilares traseros pasó a ser completamente plano y fluido hacia el techo, prescindiendo de las características branquias del modelo original. El habitáculo mantuvo la configuración clásica de berlinetta biplaza, priorizando la ergonomía y el confort del conductor.
Ficha técnica y prestaciones
Bajo su carrocería se esconde una auténtica obra de ingeniería mecánica:
Motor: V12 longitudinal de 4.943 cc (con una disposición tipo bóxer de 180°), que rinde una potencia de 428 CV a 6.750 rpm y un par máximo de 491 Nm.
Centro de gravedad: El bloque motor y la transmisión se rebajaron 30 milímetros respecto al suelo, optimizando de forma notable el agarre y la estabilidad en curvas.
Prestaciones: Asociado a una caja de cambios manual de 5 velocidades y tracción trasera, acelera de 0 a 100 km/h en 4,8 segundos y alcanza una velocidad punta de 313,8 km/h.
Chasis y frenos: Cuenta con un bastidor de acero tubular, suspensión independiente de tipo push-rod y un equipo de frenado compuesto por discos ventilados y perforados con pinzas de cuatro pistones.
La impresionante colección personal de Fernando Alonso
El Ferrari 512 TR viene a engrosar la envidiable y variada colección privada de Fernando Alonso. Su garaje alberga auténticas piezas de museo:
Joyas de Maranello: El asturiano ya ha tenido en su poder superdeportivos tan exclusivos como un Ferrari LaFerrari (integrante de la “Santísima Trinidad” de los hiperdeportivos híbridos con 963 CV) y un clásico Ferrari Enzo impulsado por un bloque V12 de 660 CV.
Variedad de marcas: Fuera del universo Ferrari, su colección incluye desde deportivos japoneses como el Toyota GR Supra y el moderno Honda NSX, hasta bestias británicas y alemanas como el radical Aston Martin Valkyrie, el SUV DBX707, un McLaren 650S Spider y un exclusivo McLaren SLR McLaren 722 Edition.
Sin duda, Fernando Alonso demuestra una vez más que su pasión por el motor trasciende los circuitos de la Fórmula 1 y los colores de su propio equipo.

















