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Mantenimiento de Superdeportivos: Cómo Cuidar un Lexus LFA como un Profesional

El Lexus LFA es sin duda uno de los vehículos más emblemáticos y singulares en la historia de la marca. Solo se produjeron 500 unidades en total, y de ellas, apenas 38 están registradas en Europa. Esta exclusividad, sumada a su excepcional rendimiento, ha hecho que su mantenimiento sea un proceso meticuloso y lleno de pasión, gestionado por el ‘LFA Centre of Excellence’, ubicado en la sede de Toyota Motorsport en Alemania.

La Catedral del LFA: Mantenimiento con Pasión en el Centro de Excelencia

No es casualidad que el LFA reciba un trato tan especial; su diseño y fabricación son el resultado de una dedicación inigualable. Desde sus inicios, este modelo fue visto con recelo, pero con el tiempo, logró transformarse en un icono del automovilismo. Si algún día tuviste la curiosidad de cómo se le da mantenimiento a un Lexus LFA, prepárate para descubrir un mundo donde cada detalle cuenta.

El primer paso en el mantenimiento del LFA es un desmontaje integral. Aquí, todos los paneles de la carrocería son retirados, dejando al descubierto componentes esenciales como la suspensión, dirección y el chasis. Cada tornillo, cada pieza, es inspeccionada hasta en dos ocasiones, asegurando que todo esté en perfectas condiciones. También se lleva a cabo un chequeo visual completo de los sistemas hidráulicos, que son críticos para su rendimiento.

Frenos: El Tacto que Detecta Fisuras

La revisión de frenos es otro aspecto clave del mantenimiento. Los discos y pastillas de freno, fabricados en material carbonocerámico, son retirados y examinados al tacto en busca de cualquier fisura que pueda comprometer su funcionamiento. Luego, se pesan para garantizar que se encuentren dentro de los límites de desgaste.

El centro cuenta incluso con una máquina de rayos X para detectar problemas internos, aunque, afortunadamente, Drensen, quien supervisa el centro, confiesa que nunca ha tenido que recurrir a ella en un LFA.

Restaurando la Fibra de Carbono

El líquido de frenos también es chequeado con un instrumento electrónico que identifica trazas de agua. Una vez que todos los sistemas están verificados y corregidos, se realiza un cambio de aceite y de filtros, un procedimiento que, aunque habitual, se lleva a cabo con la precisión que caracteriza al LFA.

Con la carrocería desmontada, se procede a una inspección de la misma. Hecho mayoritariamente de polímero reforzado con fibra de carbono (CFRP), cualquier arañazo o daño menor es reparado para mantener la estética y funcionalidad del coche. En un caso reciente, se identificó una pequeña marca en el paragolpes delantero de un ejemplar utilizado por la prensa de Lexus UK, lo que demuestra que estos vehículos pueden sufrir por los usos del día a día, a pesar de su exclusividad.

Ritual de Purificación: Las Tres Pruebas Sagradas

Durante la revisión de este modelo en particular, se encontró una fuga en el sellado de la bomba de aceite. Los expertos decidieron, para mayor efectividad, extraer la caja de cambios junto con el tubo de transmisión. De este modo, pudieron hacer la reparación sin perder tiempo excesivo, y aprovecharon el acceso para cambiar también el cárter.

Una vez realizado el mantenimiento, llega el momento de las pruebas de conducción. Estas son fundamentales para asegurarse de que todo funciona a la perfección. Drensen explica que el proceso comienza calentando el motor de manera controlada antes de aventurarse a aumentar la potencia. Esta precaución es vital, especialmente después de sustituir componentes críticos.

Las pruebas se dividen en tres etapas:

Prueba 1: Conducir alrededor del edificio de Toyota Motorsport sin los paneles bajos montados para verificar que todo funcione correctamente.

Prueba 2: Una vez que los paneles están de vuelta, se realiza una ruta urbana a baja velocidad durante aproximadamente 4 km.

Prueba 3: Si ambas pruebas anteriores han ido bien, se lleva el coche a la Autobahn, donde se somete a velocidades altas durante 10 km.

El centro en Colonia no solo es responsable del mantenimiento de los 38 Lexus LFA en Europa, sino que también ofrece servicios a otros modelos que crucen en su camino. Muchos propietarios llevan su LFA al centro una vez al año para su revisión, pero el equipo no duda en desplazarse a varios países según sea necesario. Si un LFA de otra región aterriza en Europa, como para rodar en Nürburgring, el equipo también se encarga de su mantenimiento y ajustes.

Guardianes de los 38: Un Compromiso Sin Fronteras

Todo este proceso no solo asegura que cada LFA funcione a la perfección, sino que también preserva la esencia de un coche que ha marcado una época dentro del automovilismo. La pasión y el compromiso del ‘LFA Centre of Excellence’ reflejan el espíritu de Lexus: excelencia en cada detalle y un amor sincero por el arte de la conducción.

AAC

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